Es fundamental para garantizar la continuidad operativa de cualquier organización en un entorno global cada vez más exigente. La adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), así como, las directrices internacionales y naciones, propicia su integración en la estrategia y operaciones, ayudando a maximizar los impactos positivos y minimizar los riesgos; debiendo considerar los asuntos de las dimensiones: social, ambiental, económica y de gobernanza.